lunes, 7 de marzo de 2011

La suerte y la mirada




Normalmente el trabajo de creación de marca es fruto unir aspectos más formales con otros más intuitivos, pero el trabajo es de oficio, investigación y deducción. Ensayo y error. 
    Pero en otras muchas ocasiones es cuestión de fortuna, como suele ser el descubrimiento que está detrás de cualquier trabajo artístico. Un encuentro inesperado con un elemento nuevo que en otro momento no hubiera sugerido nada, de repente se convierte en un detonante de una idea que después tomará forma.

Lo mismo sucede con la investigación científica, un fallo de cálculo lleva a una situación inesperada que si se sabe ver, no se descarta si no que se usa como camino.

Esto es exactamente igual en el proceso de creación de marca. Hay errores afortunados o encuentros casuales que pueden solucionar un problema. Pero claro, previamente ha debido de haber un proceso complejo para que se sepa ver esa novedad como solución. Si no existe éste, no existe la capacidad de percibirlo.  

Este proceso tiene que ver con otros factores. Primero, los años de hacer y más hacer marcas que te crea una necesaria mirada permanente de tu entorno. Alguien tiene la conexión con la identidad de marca cuando tiene esa curiosidad afilada por lo nuevo, por entender la estrategia detrás de ese pequeño pasito que aquella marca ha dado o ese cambio radical estratégico que uno intenta explicar en base a la poca información que tiene. Claro, esto no es exclusivo del branding, en todas la profesiones en las que hay una gran exigencia de percepción existe esta mirada y difícilmente uno se libera de ella en sus ratos libres. Pobre de los dermatólogos cuando van a la playa!.
Otro de los factores del proceso necesarios para percibir esa novedad es la inmersión en el problema y el sector de esa marca que tienes sobre la mesa. Lo que más ayuda de las fases de investigación y de desarrollo de la estrategia es esa impregnación de la temática, el lenguaje que usa el sector, los competidores fallidos, los lemas, el aspecto visual, tu propia experiencia del servicio y la lucha por no proyectarte en la marca. Por supuesto el resultado de la estrategia define los parámetros, pero aún mejor, envuelve el proceso en esa necesaria mirada.
Y de repente, cuando ya tienes toda esa disposición y mientras ensayas soluciones, aparece ese artículo del periódico, esa foto perdida por internet, ese comentario de absurdo de un amigo, que te hace abandonarlo todo y tomar un camino.  

Qué buen momento!.

Subscribe via email

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner